Tu carta,
en el teléfono de cada mesa.

Con sus fotos, sus precios y sus alérgenos. La cambias tú desde el mostrador, entre dos servicios, y el cambio entra en todas las mesas a la vez.

Sin comisiones, sin permanencia y sin cuota de alta.

Tú decides qué se ve, cuándo y a qué precio.

  • Qué plato va primero y cuál lleva foto grande.
  • Qué se destaca hoy y deja de estarlo mañana.
  • Qué entra en un combo y por cuánto.
  • Qué promoción se enciende el martes y se apaga sola a las ocho.
  • Y qué sale de la carta en cuanto se acaba.

Se hace entre dos servicios, desde el mostrador, diciéndolo:

Tú decides hasta dónde llega.

  1. 01 Solo carta El QR en la mesa y ya. El pedido y el cobro siguen como hoy.
  2. 02 Pide el personal Tu equipo lo escribe una vez y entra en cocina. Nadie tiene que repetir el pedido a voces.
  3. 03 Pide el cliente, con confirmación La mesa pone lo suyo, sala lo revisa y lo manda a cocina.
  4. 04 Pide y paga el cliente Si ya está pagado, entra a cocina solo.

Para el que no está en el local. Pide desde casa y pasa a recoger, o se lo lleva tu repartidor.

Tu caja. Los pedidos entran ahí sin teclearlos otra vez.

Se sube de peldaño cuando quieras, y se baja igual.

Lo que no puede fallar.

Los alérgenos

Cada plato llega con los suyos propuestos. Tú los revisas y los confirmas, y queda registrado quién lo hizo y cuándo. Tu cliente filtra por lo suyo sin preguntar.

La factura

Cada venta se registra como lo exige tu país y se manda sola. No la guardas tú, no la subes tú y no tienes que acordarte a fin de mes.

Lo que ya tienes, lo usamos.

La carta, la sala y la cocina son gratis. Cobrar en la mesa, los pedidos para recoger y la factura en regla van en el plan de 39 € al mes más IVA; conectar tu caja son 18 € más.

Si ya trabajas con otra caja, otro banco o tu contador, nos conectamos a lo que usas.

Le tomas una foto y se monta.

Cada plato aparece con su nombre, su precio, su descripción y su foto puesta donde va. Revisas, cambias lo que no te cuadre y publicas. Queda en el QR de tu mesa el mismo día.

Carta de papel de Taberna El Almendro, antes de digitalizarla.
La de papel de El Almendro.
La misma carta ya montada en el teléfono: la cabecera con la mesa, las promociones del día y los platos con su foto, su precio y sus alérgenos.
Y la misma, ya montada.

«Yo no me llevo con la tecnología.» Son tres pasos: le tomas una foto, la revisas y la publicas. Y si prefieres no hacerlo tú, nos la mandas y te la devolvemos lista.

  • Una foto de la carta. La plastificada, la pizarra, la hoja del menú de hoy o el PDF del diseñador.
  • La galería del teléfono. Las fotos que ya haces cada semana, sin nombrar ni ordenar: reconoce cuál es cuál.
  • Contarlo en voz alta. «Tenemos seis entradas y tres platos del día.» Como se lo contarías a alguien que entra nuevo.

Y las fotos, igualadas. La del mediodía junto a la ventana y la de las once en el mostrador acaban pareciendo del mismo sitio. El original no se toca nunca.

  • La misma hamburguesa en estilo taberna: tabla de madera y luz cálida lateral.
    Taberna
  • La misma hamburguesa en estilo nocturno: pizarra negra y luz dura desde arriba.
    Nocturno
  • La misma hamburguesa en estilo luminoso: plato blanco y luz de día difusa.
    Luminoso
  • La misma hamburguesa vista desde arriba, sobre mármol claro.
    Cenital

Preguntas que nos hacen.

«No voy a tener tiempo de meterme en un panel, y se me va a quedar vieja.»
Esta no se mantiene en un panel: se mantiene escribiendo, desde el mostrador y entre dos servicios.
«Mi clientela es mayor y no va a escanear nada.»
El teléfono es para quien lo quiera. El resto te pide a ti, y tú dejas de copiarlo tres veces.
«Mi equipo no lo va a usar.»
Solo tienen que mirar una pantalla y confirmar.
«Acabo de abrir y no tengo presupuesto.»
La carta, la sala y la cocina son gratis. Si más adelante necesitas la factura en regla, el plan cuesta 39 € al mes más IVA; conectar tu caja son 18 € más.
«¿Y si me confundo, o al final me arrepiento?»
No hay permanencia. Si lo dejas, tu carta sigue encendida.

Cómo se empieza.

Pides acceso con los datos de tu local. Revisamos la solicitud a mano y te escribimos.